From the South Florida Sun-Sentinel

Solidaridad después de Frances

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Por Debbie Ramírez

El Sentinel
Hace unos días un colega de Argentina me mandó un correo electrónico preguntándome cómo había pasado la visita del huracán Frances. Después de asegurarle que estaba bien, agregué: "De lo que se libran ustedes en el cono sur".

Estaba pensando en la ansiedad de ver acercarse un huracán, las largas filas y los embotellamientos que se forman en las tiendas y las gasolineras, las horas de encerrona y aburrimiento por el mal tiempo y el molestoso (y para los más afectados el doloroso) período de recuperación.

Pero la respuesta de mi amigo me hizo reflexionar en una verdad universal.

"Por aquí no tenemos huracanes, pero sí tenemos otras cosas, como piqueteros, fallos de la justicia que nos desaniman a todos, canibalismo político, secuestros, etcétera", me escribió Mauricio Llaver, editor del diario Los Andes en Mendoza y columnista de el Sentinel.

"Pero bueno, es lo que nos ha tocado".

Las tragedias de alguna manera nos tocan a todos.

Algunos son actos de la naturaleza, como la pareja de ciclones que llegaron a nuestras costas en menos de un mes, haciendo historia y sembrando destrucción y desasosiego.

Otras tragedias son producto del odio y la mezquindad humana, como la matanza de más de 300 personas, entre los que habían muchos niños, en Rusia, por rebeldes chechenios.

En la Florida, la tragedia llegó literalmente del cielo.

El sur de la Florida -- exceptuando el condado de Palm Beach -- , fue menos afectado por el ciclón. Para muchos residentes de Miami-Dade y algunos en Broward, el impacto más grande del huracán Frances fue la pérdida del cable de TV.

En Palm Beach, la situación fue peor. Los residentes de ese condado estuvieron más cerca de la furia de Frances y todavía hay miles de residentes sin energía eléctrica ni teléfono.

Rumbo al norte la cosa se torna más grave. Frances causó su mayor daño en la zona de Fort Pierce y Vero Beach, y para este fin de semana habrá miles de personas haciendo largas filas para tomar agua fría y obtener alimentos. Muchos han perdido sus trabajos y otros lo han perdido todo.

Frances y Charley tocaron casi toda la Florida de una manera u otra. Ahora es deber de los más afortunados ayudar a los que no tuvieron la misma suerte. El día de mañana podrían invertirse los papeles.

Es la manera de aliviar la tragedia que nos ha tocado.

Para aportar a las victimas de Charley y Frances, ver las listas de centros de ayuda en la sección especial de huracanes en esta edición.

Puede comunicarse con Deborah Ramírez a dramirez@elsentinel.com o al 954-356-4623.

Copyright © 2008, South Florida Sun-Sentinel