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From the South Florida Sun-Sentinel
Pluralidad de voces en la política de Washington
15 de noviembre, 2008
Por primera vez en casi una década, los cubanoamericanos del sur de la Florida van a tener una diversidad de voces hablándole al presidente electo Barack Obama sobre cuál debe ser la política norteamericana hacia la dictadura de los hermanos Castro en Cuba.
Los congresistas republicanos del sur de la Florida —Ileana Ros Lehtinen y Lincoln y Mario Díaz Balart— seguirán predicando la política más dura en contra del gobierno de Cuba. El Partido Republicano, al cual estos congresistas pertenecen, será un partido disminuido en el nuevo Congreso, y la voz cantante será la de Obama. El ya ha dicho que eliminará las restricciones impuestas por el gobierno del presidente George W. Bush, que limita el número de viajes que pueden hacer los cubanoamericanos a la isla y el monto de las remesas y frecuencia de las mismas que ellos mandan a sus familiares en Cuba. Pero Obama dice que no levantará el embargo al menos que Cuba dé señales de que va a liberar a sus presos políticos y darles más libertades económicas y políticas a los ciudadanos en la isla. Ese precisamente es el punto de vista de la Fundación Nacional Cubana Americana (FNCA) y de su presidente Jorge Mas Santos. Los miembros de la FNCA y Mas Santos no están solos. A pesar de su derrota en las urnas, en su empeño por quitarle el cargo a Mario Díaz Balart, Joe García va a ser una persona importante en la nueva administración. El estuvo a cargo de reconstruir el deteriorado Partido Demócrata en Miami-Dade, y tuvo mucho éxito. Otro de la misma línea es el alcalde de Miami, Manny Díaz, a quien ya muchos mencionan como una de las personas que formara parte del equipo del presidente electo en la Casa Blanca, como jefe de la oficina de política urbana. A ellos lo van a oír, y de hecho, lo que Obama dice que va a hacer es lo que este grupo ha venido propugnando por muchos meses. Tanto los congresistas locales como el grupo allegado a la CANF insisten públicamente que ellos no quieren que el nuevo gobierno levante el embargo. Pero, no hay dudas que los hermanos Díaz Balart y Ros Lehtinen con sus aliados demócratas en el Congreso representan la posición más dura en contra del régimen cubano. Este último grupo cuenta con el apoyo del senador demócrata por Nueva Jersey Bob Menéndez, y con el congresista del mismo estado Albio Sires. No hay que olvidar al senador republicano de la Florida Mel Martínez. Además los congresistas del sur de la Florida tienen muy buenas relaciones y apoyo de otros congresistas locales como los demócratas Debbie Wasserman Schultz y Alcee Hastings, del condado de Broward y Kendrick Meek de Miami-Dade. Si este núcleo no se rompe todavía pueden tener mucha influencia en impedir que el Congreso permita que Obama actúe con ligereza al lidiar con el tema cubano. Por último el gobierno de Obama también va a oír la posición más abierta a las relaciones directas con Cuba y al levantamiento del embargo. Activistas demócratas del sur de la Florida tales como Alfredo Durán y Bernardo Benes tienen este punto de vista. Ellos creen que hay que dialogar con Cuba a ver si los dos gobiernos logran zanjar las diferencias que los han mantenido a distancia por casi medio siglo. Es difícil predecir cuál será la posición que la nueva administración opte por tomar. Lo más importante de todo este asunto es que por primera vez en ocho años Washington va a oír voces que representan opiniones divergentes dentro del exilio cubano sobre una política que es de tanta importancia para todos los cubanos americanos que viven en el sur de la Florida. Envíe su opinión a comentarios@elsentinel.com Guillermo Martínez
Copyright © 2008, South Florida Sun-Sentinel
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